La recepción en el Palacio Real, entre un acto más de campaña y una boda sin novios
No había ni música estridente ni banderolas con las siglas de cualquier partido al azar ondeando. El protocolo del propio Palacio Real es lo suficientemente estricto y solemne para evitarlo. Pero, si no fuese por la ausencia de esos dos símbolos que inevitablemente te trasladan…